Sagrario Escudero

Empecé a notar que mis lumbalgias no se repetian con las frecuencias de años anteriores. También aprecié que conseguía no tener perdida de orina. Veo una conjunción física, espiritual, que voy consiguiendo cada día. El yoga me ha ayudado a controlar los nervios, por ejemplo en el dentista; logré mediante la respiración relajarme de tal forma que me daba la impresión de que no era mi boca la intervenida. Por eso he aconsejado a varias personas a practicar yoga.
Todos los días al terminar la clase nos dices “gracias por venir” y yo digo para mí “gracias por enseñarme  a progresar “. “Gracias Isabel por animarme a practicar yoga”.
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