“El final de una era”

Ramaswami ayudándome a levantarme enSri Srivatsa Ramaswami (75) tuvo la gran fortuna y el honor de estudiar con Sri. T. Krishnamacharya por más de 33 años. Tiene una sólida formación teórica, estudiando en profundidad los grandes textos clásicos en sánscrito, incluyendo, el Bhagavad Gita, Yoga Sutra, Hatha Yoga Pradeepika, Yogayoganavalkya, Upanishads Yoga y Vidyas, así como Mantra Yoga.
Sri T. Krishnamacharya, que vivió más 100 años, es reconocido como la influencia más significativa de conocimiento auténtico de yoga en los últimos 50 años. Muchos de los profesores de yoga más conocidos de hoy han sido sus alumnos, incluyendo BKS Iyengar, Pattabhi Jois, y T.K.V. Desikachar.
Srivatsa Ramaswami fue el estudiante de mayor trayectoria de Sri. T. Krishnamacharya fuera de su familia inmediata. El yoga es es un arte y una ciencia, que se desarrolla en estrecha colaboración entre maestro y alumno. Esta relación permitió Sri Ramaswami desarrollar unas habilidades únicas, necesarias y un entrenamiento excepcional para contribuir significativamente a la docencia y la investigación del yoga.

Desde hace más de cuatro años que estudio bajo las enseñanzas de Ramaswami, y en mayo será mi quinto curso con él. Le estoy profundamente agradecido por su constante enseñanza a través de los cursos, emails, newsletters, publicaciones y libros.
Ramaswami había aceptado mi invitación para impartir unos cursos en León. Pero la semana pasada, Steve, quien organiza sus cursos en Inglaterra, ha anunciado que Ramaswami dejará de impartir cursos de larga duración. Lo que significa que no vendrá a León, ni volverá a Inglaterra, ni formará a más profesores en yoga vinyasa krama.

Me siento triste, pues nunca había tenido una conexión con un profesor de yoga, como la tengo con él. Él no pretende cambiarte, ni que creas lo que dice, sino todo lo contrario, que sigas siendo quien eres, con tus condicionamientos culturales, y tu forma de pensar y razonar. Y nos dice que al igual que los demás profesionales: abogados, médicos o ingenieros, que estudian muchos años, el profesor de yoga también debería estudiar muchos años antes de enseñar y prescribir una actividad física.

Me encanta lo que veo cuando estoy con él, respeta mi forma de pensar occidental de ponerlo todo en duda, respeta mi tradición y adapta su forma de enseñar para que todos lo podamos entender desde nuestros propios conceptos, te da tiempo para que respondas tú mismo tus dudas desde el conocimiento profundo y experiencial.

Y por todo esto, que no es más que luz para conocer, me siento muy feliz. En sus propias palabras: ‘el “raja yoga’ de Patañjali, es el yoga de la iluminación, ¿y qué es la iluminación? ser capaz de ver lo que estaba oscuro, lo que antes no podías ver”. Me siento tranquilo cuando enseño y trasmito lo poco que sé. Y esta tranquilidad se la debo a él. No es fácil ir a trabajar como docente y no tener una base sólida sobre la enseñanza que transmites. Así que seguí buscando hasta hace cuatro años… Y como muestra la foto, me levantó con sus propias manos, para seguir adelante.

Ahora me siento un poco huérfano, pero también con la gran responsabilidad de transmitir su enseñanza y seguir estudiando de otras fuentes contrastadas científicamente  del yoga.

Estoy en deuda, y espero seguir aportando un poco de luz.
Y sobre todo con muchas ganas de estar en Inglaterra en su próximo curso.

Anuncios