Llevo 3 años practicando en este centro y con Óscar y estoy encantada. Llegue de Estados Unidos donde había practicado antes y busque muchos sitios donde podía encontrar ¨the total pack¨ y aquí lo encontré. Los dos días a la semana que practico ashtanga aquí me ayudan muchísimo desconectar de una vida muy ocupada y también despertar las partes del cuerpo y mente que el día a día no me permiten. Me gusta mucho estas clases, porque aunque somos varios, cada persona tenemos la libertad de sacar de la clase lo que necesitamos. La sabiduría y experiencia de Óscar ayuda mucho, no tan sólo en hacer las posturas correctas, sino también en entender el porqué de las cosas que hacemos. I would definitely recommend this activity to anyone who wants a physical and mental challenge in a peaceful and welcoming environment.

Vanessa González

Una tarde accedí a la invitación de mi amiga Elena, que llevaba insistiendo desde hacía tiempo para que probara el Yoga, y yo –la verdad- no sentía la necesidad porque tenía muy claro que lo mío eran las montañas, y no veía cómo el Yoga podía mejorar mi vida o mis actividades montañeras.

Cumplir años nos hace más selectivos y ya no me llena una actividad física sin más.

Cada sesión de Yoga es un descubrimiento, tanto a nivel físico como mental, aderezado siempre con esa respiración consciente que nuestro profesor nos recuerda a cada instante. La práctica del Yoga me aporta alegría y vitalidad. Son noventa minutos de trabajo centrados en el autoconocimiento y el equilibrio personal. Es, realmente, un viaje al interior, que te muestra tus límites y, a la vez, ensancha tus horizontes.

Gracias a la profesionalidad de Óscar y a su manera de entender el Yoga, cada día me brinda la oportunidad de echar vida a los días y no días a la vida.

Ana Isabel Martínez