Comencé a practicar yoga hace 16 años y, aunque no ha sido de forma continuada, siempre he tenido presente el bienestar que la actitud yóguica produce en mí. No sólo a nivel personal, sino también profesional (soy pianista), he puesto en práctica lo que el yoga me enseña cada día: concentración, respiración, forma física, calma mental….y eso mismo trato de transmitir a mis espectadores, a mis alumnos y a toda las personas con las que me relaciono, para, en definitiva, hacer de éste un mundo mejor. Gracias, Óscar, por abrir mi entendimiento a una nueva dimensión del YOGA.

Julia Franco

Desde que practico yoga he aumentado la flexibilidad, corregido la postura, mejorado el equilibrio y tonificado todos los músculos del cuerpo. Al sincronizar movimiento y respiración, se evitan lesiones y se logra una relajación completa. Nuestro fantástico profesor nos enseña a relajarnos, a ser constantes en la práctica sin preocuparnos por los resultados inmediatos, y en esencia, a sentirnos mejor por medio de la práctica dirigida. ¿Qué más se puede pedir?

Ruth Arcos